Sobre el separatismo catalán
Una Córcega independiente, una Escocia independiente, una Eslovaquia independiente, un País Vasco independiente y una Ucrania del Este independiente, sin mencionar siete estados independientes de Yugoslavia, eran en discusión con frecuencia durante las últimas décadas, pero tenían un eco totalmente diferente en la prensa. Algunos se tenía que realizar mediante de bombas como obligación sagrada, otros evitar con las mismas medidas tanto como con urgencia y otros se podía aparentemente observar con serenidad hasta indiferencia. Algo raro para el trastornado formalista infantil que espera en todos casos análogos también una evaluación análoga y entonces tiene que huir de la presión de evaluación martillando por parte de la prensa unísono en un extremo doblepensar para no llamar la atención peligrosamente en un entorno alineado igualmente por todas partes. Por lo contrario, es evidente para el hombre orientado a la realidad quien encuentra la base de la evaluación chillada de los procesos estructurados idénticamente en los intereses de la clase dirigente de los EE.UU. y consecuentemente puede explicar con facilidad la sorprendente diferencia en las evaluaciones de procesos similares en el mismo medio. Entonces, ¿que posición tiene una Cataluña "independiente" en esta escala de notas desde menos 0 hasta 10?
Cualquier separatismo que no encuentra puntos de partida directamente históricos (como confesionales o por lo menos lingüísticos), resulta de desequilibrios económicos. Si por ejemplo una provincia genera dos tercios de los ingresos públicos, pero solo representa un tercio de la población y del territorio, entonces recobra en caso de redistribución igual por parte de la central solamente la mitad de sus pagos. Consecuentemente se desarrolla en sus filas fácilmente el afán de separarse del Estado entero y de esta manera quedarse con el conjunto de sus ingresos fiscales. Esta motivación es la base de la "Lega Nord", independientemente de lo que sus exponentes habían charlado mistificadamente sobre "diferencias de mentalidad" entre el Norte y el Sur de Italia. Dado que la unificación italiana, muy parecida a la alemana, se realizó solamente después de prolongadas luchas respaldadas con gran mayoría y entusiasmo por el pueblo, la probabilidad de un hundimiento estatal de Italia quedó a pesar de todo limitada. Cataluña por el contrario es desde hace tiempo la parte más (sin embargo a nivel internacional de manera bastante moderada) industrializada de España, de esta manera su separatismo es análogo al de Italia del Norte y su motivación ha motivado secundariamente también la estilización del dialecto catalán (que no difiere más del español que el dialecto suizo del alemán) como verdadero idioma nacional (como sin duda lo es el vasco que ni siquiera es un idioma indoeuropeo). Pero el Estado español nacional – y solamente por casualidades dinásticas no un ibérico que sería mucho más obvio – no se formaba a través de luchas del pueblo (guiada por la Burguesía) contra fragmentación feudal y irracionalidad, pero solamente por la"reconquista" cristiana. ¡Entonces, el Risorgimento italiano tuvo razones más respetables! En este sentido, el contrapeso nacionalista al separatismo catalán quedó más limitado que el correspondiente al separatismo del Norte de Italia.
¿Como afecta todo eso el resto de los Europeos, por ejemplo, nosotros? Una Cataluña "independiente" quedaría dependiente del gobierno fantasma de la UU.EE. así como ésta de los EE.UU. respectivamente de su clase dirigente (que por el momento no presenta el presidente, pero por ser aguafiestas del imperialismo le trata como un Allende de los EE.UU. y deja tratarle de esta manera en sus estados vasallos). Una Cataluña "independiente" así como una Córcega, Eslovenia, Eslovaquia, o Escocia "independiente" sería respectivamente es tomada en correa más corta por parte del gobierno fantasma de la UU.EE. que un estado federal en Alemania por parte de la central alemán, ni hablar de un cantón suizo por la de Berna (en realidad la última de hecho tiene menos que decir que el dicho gobierno fantasma, aunque su país no se ha adherido formalmente a la UU.EE.). Con su incomprensible catalán (mientras que el flamenco también solamente se entiende enteramente en los cercanos Países Bajos, su aumento a idioma estatal por lo menos no aumenta más el numero de los de todas maneras demasiados idiomas europeos estatales) los habitantes de un nuevo estado separado catalán no solo se cortarían la comunicación fácil con sus con-europeos que aprendieron con un tal esfuerzo el español, pero sobre todo con la amplia parte latinoamericana del mundo (a excepción de Brasil y todo la Guyana, por ser correcto), algo que sería simplemente tonto. Pero esto deberíamos dejar ser cosa de los catalanes mismos; la voluntad del hombre es su reino celestial.
No obstante deberemos preguntar por las circunstancias que causaban esta voluntad. Pues, el observador se da cuenta inmediatamente que después del fin del sucursal de Hitler y protegido de los EE.UU. Franco esperado con indulgencia y a la vez del largo y evidente fascismo de España, que ahora ha sido re-maquillado como en Alemania de manera del "orden demócrata liberal" con indulgencia extrema hacia sus representantes chorreante de sangre, pero de esta manera debilitado un poco, las energías reprimidas de la oposición durante la larga noche original-fascista sobre el país han sido desviadas diligentemente hacia el regional-separatista para distraerlas del social, es decir, del contraste de las clases, algo que solamente ha logrado el Santo Willy (Brandt, quien fanfarroneó con esto) en el caso más o menos análogo de Portugal después que el por lo demás exitoso CIA tenía que dejar el campo libre y aún existió el "bloque del Este" potencialmente protector, sea decadente como sea. Consecuentemente España fue masivamente
regionalizada; dado que también bajo Franco por parte de fuerzas centrifúgales, mejor que por parte de la clase obrera, incluso el flojo y desde el principio estropeado partido comunista local, existía resistencia contra la central y esta central seguía siendo fascista, entonces el finalmente limitado regionalismo podía ser inflado de manera propaganda-psicológica a una sustitución del antifascismo, por de pronto solamente en el País Vasco que ofreció muchísimos más sacrificios por su independencia que cualquier república
soviética cortada y que tenía a base de la diferencia en el idioma un tal derecho de hacerlo, similarmente a las provincias bálticas que encontraban sin embargo más apoyo por parte de nuestra prensa unísono (tan antifascista – en el sentido auténtico de la palabra – en todo caso no la es y por seguro una separación del País Vasco habría perjudicado a Franco mucho más que la de Timor Oriental de la Indonesia a la última).
El avivado regionalismo español entonces debería desviar el antifascismo auténtico del país y esto funcionaba gracias a la despreciable flojedad y depravación de los partidos obreros locales. ¿Pero se debe luchar contra el o solamente criticarlo, ahora, cuando se realizó la obra mala ya hace tiempo? ¡Un realmente independiente Estado español entero es tan poco viable como un catalán (o corso, alemán,
francés, etc.) es viable en el globo rodeado por el pulpo estadounidense!
Sin embargo, estorba como pedazo nacional estrecho de miras a un Estado europeo unido, apoyado por el pueblo, centralmente gobernado y viable a causa de una flota nuclear potente así como lo harían hecho dos o tres cantones suizos más o menos del tamaño de Baviera en lugar de más de veinte en el siglo 18 o 19 a un Estado suizo unido. Varios pequeños estados europeos supuestamente percibirían la necesidad por una reunión y la voluntad de obedecer a un gobierno central más intensamente comparecido a tres o cuatro grandes (pero no capaz de defenderse por separado) con una corona de enanos en su entorno. En este sentido el por sí mismo tonto regionalismo tal vez no es tan malo. Por demás, según las experiencias, estados nacidos bajo broncas y sacrificios se defienden menos flojamente contra exigencias exageradas desde afuera que estados anquilosados durante la rutina del avasallamiento; por ejemplo, una nueva Cataluña podría oponerse más a su expropiación radical por parte de ATCI (TTIP por su sigla en inglés) que una España unida apática por el fascismo que se ha quitado la idea de fines políticos positivos de su mentalidad durante larga noche, semejante a los ingleses por parte de su crónicamente muy mala broma de derecho de voto, y sería aún más costoso que en Irlanda, Holanda o Francia de arrollar y burlar sus plebiscitos. Esto es la razón por que el separatismo catalán no encuentra apoyo por la prensa unísono y los portadores del poder. "Se" quiere cortarlo de raíz, un principio efectivo de que sobre todo las victimas tienen que aprender.
Fritz Erik Hoevels
Artículo traducido de “Cartas heréticas” (Ketzerbriefe 207) publicado por Editorial Ahriman.
